En El Mar de las Perlas
En El Mar de las Perlas Se internó rápidamente por la galería y subió al palacio. Por doquier velaban sus hombres en torno a las espingardas, espiando los movimientos de las galeazas. En el palacio sólo habían, quedado los cuatro centinelas que vigilaban a Mysora.
Amali se dio a conocer y entró, cerrando tras de sí la puerta que conducía a la estancia de la princesa cingalesa.