En El Mar de las Perlas
En El Mar de las Perlas Llamó a uno de los más viejos pescadores y le dio algunas instrucciones respecto a la nave, recomendándole no se dejase sorprender por las galeazas del maharajá que pudiesen comparecer ante la costa, y enviar a los pescadores de perlas al fuerte en cuanto llegasen, y dio enseguida orden de desembarcar.
Los setenta hombres designados para la expedición saltaron en la playa aprovechándose de un banco que se prolongaba hasta casi debajo de la proa del «Bangalore». Amali, Juan Baret, el capitán y Maduri bajaron los últimos.
La violencia del huracán iba en aumento.
Un primer rayo iluminó con lÃvida luz las demás nubes acumuladas en el cielo, alumbrando por algunos segundos y siguió después un trueno horrÃsono, compuesto de fragores extraños y terribles.
Se estremeció la tierra, los árboles de la playa oscilaron bajo una ráfaga tremenda y la irresistible descarga del fluido, y luego todo volvió a quedar en silencio.