En El Mar de las Perlas

En El Mar de las Perlas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Destruido! —exclamó Juan Baret palideciendo—. ¿Y Maduri?

—Ha caído vivo en nuestro poder.

El francés sintió que le bañaba la frente un sudor helado.

—¡Maduri preso! —exclamó—. Entonces todo ha terminado. ¡Pobre Amali! ¡No ha tenido suerte!

—Señor —dijo Durga, que parecía aniquilado por aquella inesperada noticia—. Podemos darnos por muertos.

Juan Baret no contestó; no sabía qué palabras encontrar. Aquel golpe le había dejado enteramente aterrado.

Entretanto habían traído tres palanquines y estaba ocupado ya uno de ellos, cubierto por una espesa tela, por lo cual no se podía ver quién iba dentro, aunque se adivinaba.

—¿Será Maduri? —balbuceó el francés.

—¡Si pudiese adivinarlo! Y si…

No pudo terminar la frase. Dos hombres lo levantaron, le aprisionaron estrechamente dentro de una red de mallas espesas y solidísimas y lo arrojaron sobre un palanquín, cubriéndolo con una espesa tela que le impedía hacer el menor movimiento.

Lo levantaron cuatro hombres y partieron a la carrera, seguidos de los otros dos palanquines en que iban Durga y Maduri y de una escolta de cien hombres.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker