En El Mar de las Perlas
En El Mar de las Perlas Una vez fuera de la ciudad, los jinetes emprendieron el camino de los bosques dirigiéndose hacia Abaltor, donde esperaban encontrar a Amali y a sus pescadores de perlas.
Por la mañana el tiempo habÃa abonanzado y cesado de soplar el viento, por lo cual era de esperar que los pescadores hubiesen desembarcado ya, salvo habérselo impedido alguna circunstancia imprevista.
—¿Qué camino habrá tomado el maharajá? —preguntó de pronto Juan Baret a Durga—. ¿Te has informado de dónde se encuentra la escuadra?
—Me han dicho que, después de la derrota sufrida en la roca, habÃa anclado en una bahÃa que se llama Chánil.
—¿Estará muy lejos de la que nos sirvió para desembarcar?
—Veinte o veinticinco millas al Sur.
—¡Dos horas de galope! Aún llegaremos a tiempo de impedir al maharajá que se embarque.
—¿Y si llegásemos tarde?
—Daremos caza a la flota con los pescadores de perlas. Tienen barcas de sobra y luego tenemos también el «Bangalore».
—¡Si encontrásemos pronto a Amali!