En El Mar de las Perlas
En El Mar de las Perlas El duelo de artillería duró diez minutos, intenso por ambas parles, y causando grandes estragos, hasta que el «Bangalore» abordó a la galera cerca de la popa.
Amali llevaba sesenta hombres; el maharajá cincuenta, pero unos y otros eran guerreros escogidos, de valor extraordinario e iban armados de carabinas, pistolas y cimitarras.
Amali y Juan Baret, los primeros, se habían, lanzado sobre la cubierta de la galera, empuñando tremendas hachas de combate.
Los guerreros de Yafnapatam se habían reconcentrado alrededor del maharajá, formando una barrera erizada de armas y absolutamente compacta.
—¡Rendíos! —había gritado Amali—. ¡Vuestras escuadras han sido ya destrozadas!
Pero los cingaleses habían respondido con alaridos de guerra y de muerte, y se preparaban a rechazar el abordaje.
Los pescadores, entretanto, acudían en socorro de sus jefes, atacando con cimitarras y pistolas, resueltos a apoderarse de la galera y del maharajá.
Combatíase por ambas partes con gran valor, con verdadero encarnizamiento, descargando tajos por doquier y disparando las pistolas.