En El Mar de las Perlas
En El Mar de las Perlas —A los mÃos se unirán los de Yafnapatam.
—Que traten de atacarme y verán quien obtendrá la victoria. Durga, vigila a ese hombre, y sà es menester, átalo.
—No le perderé de vista ni un momento, patrón.
Amali salió sin mirar al prÃncipe y subió a cubierta.
—He ahà otro que me odia y puede ser peligroso —dijo—. Tal vez sea un peligro mostrarse generoso.