En las montanas de Africa
En las montanas de Africa ¿ Y Afza? — preguntó el toscano, con ansiedad.
—Sólo salió con los vestidos desgarrados —dijo el conde— Si yo hubiese tardado un solo instante, no sé lo que hubiera sido de aquel gracioso cuerpo. Desde aquella noche, nuestros corazones empezaron a latir al unÃsono, y dos meses después el Rayo del Atlas se llamaba condesa de Sawa.