En las montanas de Africa

En las montanas de Africa

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Oyendo aquellas palabras, Enrique y el conde no pudieron menos de estremecerse, pues no ignoraban que el precio puesto a su vida bastaba a despertar la codicia que duerme en el corazón de todo beduino, haciéndole cometer la acción más vergonzosa. 

—La cosa es grave — dijo el magnate—. Si ese beduino sospecha que somos los fugitivos, no tardará en poner las manos sobre nosotros. 

—Vamos a ver, marabuto — murmuró Enrique ¿Cuánto tiempo hace que conoces a ese hombre? 

—Dos años. 

—¿Podrías decirme si antes de ser comerciante ha sido bandido? 

El marabuto se encogió de hombros y respondió: —Todos los beduinos empiezan su carrera merodeando por el desierto, para acabar después en conductores de caravanas o traficantes más o menos ladrones. 

—¿De modo que El-Nadar no es ningún santo? 

—No he tenido jamás queja alguna de él. 

—Porque no podía quitarte nada — dijo Hassi —. Si hubiera sospechado que en tu cuba ocultabas armas de los senussis no sé si a estas horas hablarías conmigo. 

—Es posible — contestó Muley-Hari.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker