En las montanas de Africa
En las montanas de Africa —No te fies de los beduinos. Casi siempre atacan a traición. ¿No es verdad, Hassi?
—Si. Hasta dudo de que sea leal su hospitalidad —respondió el moro—. Dios quiera que transcurra tranquilamente esta noche, que es la última que pasaremos sobre la gran llanura. La montaña nos abre sus brazos, preparémonos a recogernos en ellos.
Poco después retirábanse Hassi, el conde y Afza a descansar, mientras Aru llevaba al toscano algunos fusiles y pistolas y una manta con que resguardarse de la lluvia.