Flor de las Perlas

Flor de las Perlas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Al oír estas palabras, la joven se irguió; pasóse una mano por la frente, echando atrás sus largos cabellos y, mirando tristemente al malayo, murmuró con voz abatida:

—¿Delirio?… No; es un horrible sueño, amigos míos… Le he visto en medio de las olas, en el puente de la cañonera que lo llevaba a Ternate. Miraba sereno al mar alborotado… como si desafiase sus iras… y vi también a la doncella blanca… a Teresita… la que me lo ha robado. Corría… corría la cañonera entre lampos y fulgores arrojando bocanadas de humo… huía hacia la tierra que se perdía en el horizonte. Luego desapareció… Temo ¡ay! por el que irradiaba en torno suyo la desdicha… ¡Ah!… Me lo dijo un día… en el campo de Salitrán, y la pobre Than-Kiu no ha olvidado sus funestas palabras… ¡Cuántas desventuras!… No se engañó Romero, no; tenía que ser fatal para Hang-Tu… y para mí…

La joven china se interrumpió; un sollozo había ahogado su voz, y sus bellos ojos se arrasaron en lágrimas.

—Cállate, amita —dijo Sheu-Kin—. ¿A qué evocar esos recuerdos que te destrozan el corazón?…

Than-Kiu no respondió; pero continuó a poco, con acento de terror:

—¡Oh!… ¡Qué sueño más horrible!…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker