Flor de las Perlas
Flor de las Perlas —No, Hong; no: te convencerás de ello el dÃa en que me veas ante él.
Luego, asiendo el brazo del malayo, le dijo con voz muy afligida:
—Ruega al jefe que te lo cuente todo. ¡Todo! ¡Quiero saber dónde se encuentran y cómo lograron huir del sultán de Butuán!