Flor de las Perlas

Flor de las Perlas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En efecto; él junco, que ya estaba fuera del alcance de la artillería del fuerte, comenzaba a defenderse descargando su cañón. Al cañonazo siguió vivo fuego de fusilería por algunos minutos, luego otro disparo de la pieza, y se hizo el silencio.

¿Habían logrado las chalupas abordar al junco, o éste conseguido escapar? Than-Kiu y sus compañeros, presa de la mayor ansiedad, interrogaban ávidamente el horizonte; pero la Luna se había eclipsado de nuevo, y nada podían distinguir.

—¡Qué Budda proteja a esos valientes! —dijo la joven con un suspiro.

—Yo no temo por ellos —añadió el malayo.

—¿Orees que habrán podido huir?

—Estoy seguro. Verás cómo dentro de media hora regresan las chalupas, si los dos cañonazos no las han echado a pique.

—Así, pues, ¿esperas volver a ver la tow-meng?

—Sí; vendrá a recogernos mañana a la noche.

—La cita es para media noche. ¡Ah! Podremos huir y llegar fácilmente a Mindanao; el corazón me dice que Romero no ha muerto y que lo salvaré.

—Te lo auguro, ama; pero ¿quién te conducirá allí?

—Indudablemente la tow-meng de Tseng-Kai.

—¿Está ya arreglado?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker