Flor de las Perlas
Flor de las Perlas —¿Qué pretenden? —exclamó Pram-Li, iluminadas sus pupilas por un relámpago—. ¿No les basta haberle matado el hermano y haberla alojado una bala en el pecho? ¿Querrán volver a fusilarla, acaso?
—¡Calla! Ella ignora que los españoles la vigilan.
—Velemos también nosotros y…
Pram-Li se interrumpió bruscamente. En la estancia contigua, una voz que tenÃa algo de estridente habÃa pronunciado dos nombres:
—¡Hang!… ¡Romero!…