Jose el peruano

Jose el peruano

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Se han ido hacia el otro lado—dijo Fernández—y no podremos atravesar el pantano antes de varios días. 

—También yo lo pienso así — gruñó José, haciendo mentalmente el inventario de sus provisiones gastronómicas. Lo hizo con gran rapidez: no le quedaban más que tres pedazos de asado de canguro; pero José, con la experiencia australiana, había aprendido a reconover las plantas narrass, las que agradaban al coloso io mismo que a los indígenas; y acababa de ver una gran cantidad de ellas al buscar la pista del dray furtivo. 

Ayudado por Fernández desenterró una veintena de aquellos grandes tubérculos que coció en la ceniza de un hornillo improvisado a la sombra de un inmenso tronco de eucaliptos.

Comieron abundantemente canguro acompañado de las farináceas llamadas narrass: en cuanto a la bebida, hubieron de contentarse con agua de lluvia recogida en pequeños regueros formados en el bosque. 

Al acercarse a su aprovisionamiento de agua pusieron en fuga a dos enormes sapos, de unos treinta centímetros de largo. 

—He aquí las sapos de que nos hablaba el gran diario de Lindsay—exclamó José. 

—¡ Qué animales más feos! 

—Y no obstante, según el traidor, son muy útiles en Australia en ciertos casos... 


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker