Jose el peruano
Jose el peruano EL PEÑASCO JUSTICIERO
—¡Los ladrones !--murmuró José—, ¡ se han emborrachado todos con nuestro brandy!...Â
—Que no nos oigan—dijo Lindsay—. Caeremos sobre ellos de improviso.Â
—¡Y los coparemos como inmundos chacales!...
—¡Mira Mulga cómo baila su indecente danzal...Â
—Silencio, repito — dijo Lindsay Vayamos despacio... Están justamente debajo de nosotros... Cuidado con no tropezar en algún pedrusco, pues rodarÃa por la pendiente y daria la alarma.Â
Iban los tres hacia abajo con cautela, dando a veces una mirada a la escena a través de los escasos matorrales que cubrÃan la ladera de la colina.Â
Cuatro hombres medio desnudos se iban pasando de mano en mano una botella y cuando se vaciaba la tiraban contra las piedras, haciéndola pedazos.Â
Mulga, bebiendo a grandes tragos, bailaba y cantaba con voz estridente la canción indÃgena: Papa pa kirra a lub pera na moolva kurla parcha ra. Welgoolane Martha poatame Muraro tho  dumza Mindiandie Kastevore e verichica. (Cacemos con el boomerang todas las iguanas de la llanura en la colina de arena, juntémoslas de modo que los machos y las hembras puedan unirsv y multiplicarse.)Â