Jose el peruano
Jose el peruano —Los blancos quieren ser mass fuertes y más astutos que nosotros,—decÃa---- pero se equivocan.Â
Los salvajes son más astutos y más fuertes que ellos, tan verdad es esto que siempre son los negros los que se comen a los blancos, pero nunca los blancos a los negros.Â
Después de su captura los tres prisioneros no habÃan hablado todavÃa; su desaliento era demasiado grande.Â
Andaban como gentes a quienes en un instante hubiesen deshecho todas sus esperanzas...Â
La única perspectiva que se presentaba era la de terminar sus dÃas en el vientre inmundo de Nandum-Kurruck y sus parientes.Â
José se consumÃa de rabia imponente: Fernández meditaba un plan de fuga tan audaz como imposible: Lindsay, el más tranquilo y positivo de los tres, abrió finalmente los labios.Â
QuerÃa ver si podÃa vencer a Mulga por la astucia.Â
—Oye, Mulga—dijo--. Es necesario reconocer que has sido más astuto que nosotros.Â
—Convienes en ello, ¿verdad?Â