Jose el peruano
Jose el peruano —Somos exploradores que atravesamos Australia—añadió José.
—Y buscamos un refugio donde pasar la noche—completó Fernández.
El rostro del pastor pareció serenarse y desapareció al mismo tiempo toda inquietud en su ánimo.
—Mi cabaña está a la disposición de ustedes—dijo.
—Gracias: ¿está lejos de aquí?
—A una media hora de camino a lo sumo—añadió el pastor.
—¿Son tuyas estas ovejas?—interrogó Lindsay poniéndose al lado del pastor, que se apresuraba, a irse porque la lluvia caía de modo impetuoso como si las cataratas del cielo se hubiesen abierto de improviso.
—No son mías: las llevo a Mr. Wood por cuenta de Mr. Rolling.
—¿Son dos ricos squatters de Australia del Norte?
—Yes, sir—respondió el pastor.
—¿Hay tribus indígenas por esta parte?
—Hasta hace poco tiempo, si; pero ya se han ido.
—¿Temen a los blancos?.
—Lo creo.