Jose el peruano
Jose el peruano —Es inútil añadir que si no sigues al pie de la letra cuanto te he dicho y haces cualquier movimiento sospechoso, nos echaremos todos sobre ti y te mataremos. ¿Comprendido?
 —¡Muy bien!—confirmó Lindsay--. No puedes imaginarte con qué voluptuosidad voy a cumplir esta venganza... SÃ, venganza, porque a José y Fernández los odio en secreto; durante el viaje me han cubierto de injurias y además quiero que digas a Kornalden que yo he hecho algo por hacerle ganar la apuesta.Â
—¡Kornalden deberá mantener sus promesas!— dijo Mernal—. Seremos dos para hacérselas respetar.
 —¡SÃ, y la mitad de las ganancias pasará a nuestros bolsillos!—añadió Lindsay.Â
Mernal cortó las cuerdas que ligaban las manos de Lindsay, ahora ya cómplice suyo.Â
—¡Vamos a gozar del espectáculo!—dijo con risa cruel—. ¡Pobre de ti si fallas el tiro!Â
—¡No tengas cuidado, Mernal! ¡Verás cómo Lindsay sabe hacer bien las cosas!