Jose el peruano
Jose el peruano LA TRAGEDIA
José y Fernández trataban de averiguar los misteriosos propósitos de Lindsay.Â
¿Por qué habrÃa querido hablar con Mernal? ¿Qué tramaban los dos fuera de la choza?Â
Los galeotes no les quitaban la vista de encima un solo instante. HabÃan recibido de Mernal una pequeña suma con la promesa de otra mucho mayor si conseguÃan capturar a los exploradores; los galeotes evadidos, que merodeaban por aquellas regiones dedicándose al robo y al pillaje, se habÃan encontrado con el pastor y habÃan tramado con el la forma de coger a los tres viajeros.Â
Ahora esperaban que Mernal les pagase su vigilancia sobre José y Fernández.Â
Estos se hablaban apenas en español muy pocas palabras para no ser comprendidos por los guardianes.Â
De repente oyeron la voz de Lindsay:Â
—¡José y Fernández, levantaos! ¡Ha llegado vuestra última hora!—gritó el cazador.Â
Estas palabras hicieron sobre los dos amigos una terrible y extraña impresión. Su sorpresa aumentó cuando vieron entrar en la choza a Lindsay desatadas las manos.Â
—¿Qué quiere decir todo esto?
—¿Habéis oÃdo? ¡He dicho que os levantéis!— repitió Lindsay, mientras Mernal explicaba a Mulga el espectáculo que tendrÃa lugar muy pronto.Â