Jose el peruano
Jose el peruano —Un individuo que se mezcló en nuestra conversación en el Club—respondió Kilder—. Cuándo establecÃamos las condiciones de la apuesta con Kornalden.
—¿Porqué preguntas eso?—dijo con estupor Fernández.
—¿Conoce usted este amuleto?—añadió José.
Marinca parecÃa ligeramente turbada y tal turbación la notaron los tres hombres, especialmente Jose.Â
—¿Por qué has demostrado tanta sorpresa al mirar este objeto?—interrogó Fernández tomando el amuleto de las manos de la muchacha y examinándolo a su vez—. Parece que lo hubieras visto otra vez... ¿Qué significa todo esto? debes explicarte....Â
—Si, Marinca... su turbación me parece también a mà extraña—observó José con acento que denotaba cierta inquietud.Â
Marinca se volvió otra vez hacia Kilder.Â
—¿No conoce el nombre del individuo que le dió este objeto ?—preguntó.Â
—No... no lo dijo — repuso Kilder—. Pero en cambio se demostró un partidario entusiasta del andarÃn José.Â
—¿Me conoce?—dijo éste.Â
—No... por lo que dijo... Ha oÃdo hablar mucho de ti y ha apostado una cantidad de libras esterlinas con un socio del Club a que tú salÃas vencedor.Â