Jose el peruano
Jose el peruano —Y ¿ustedes creen que iremos bien con este mono grande?—preguntó José.
—Creo que s×respondió el cazador.Â
—Parece estúpido...Â
—Casi todos los australianos tienen aspecto semejante, pero son en realidad muy inteligentes. Basta la invención y el lanzamiento del boomerang para demostrar el instinto genial de estos pueblos casi desconocidos.Â
—Veamos si quiere hacer de gula — dijo Fernández.Â
—Consultemos al señor Kilder o al señor Kornalden—sugirió el peruano.Â
—Es justo — observó Lindsay—. Señor Kilder, ¿qué le parece si tomáramos este negro como guÃa?Â
—Me parece bien—respondió Kilder.—Si su fidelidad es igual a su apetito, vuestra idea no ha podido ser mejor.
—Y usted, ¿qué dice, Kornalden?—añadió Lindsay.Â
El squatter pareció examinar con mucha atención al australiano, y después dijo:Â
—No sé qué pensar.,. Pero, con sinceridad, no puedo más que desear... lo contrario de lo que piensa mi partenr.Â
—¿Y es?Â