Jose el peruano
Jose el peruano —Buenas personas las de tu tribu... Trataremos de no ponernos a su alcance—dijo José.Â
—No hay ningún peligro... murieron todos a manos de una tribu de los montes Stuart—observó Mulga.Â
—¿Entonces todos los salvajes de tu tribu son carnivoros?—preguntó José.Â
—Comen de todo—respondió Lindsay—, y también muchos vegetales, porque es un error el creer que no se encuentran plantas que tengan buen sabor. En el sudoeste se hallan en abundancia los wairams, que son raÃces parecidas a las patatas con las que tendremos ocasión de alimentarnos; hay el oinkara, otra raÃz muy harinosa, el nardo, especie de helecho que crece en las lagunas cuya raÃz convenientemente asada es muy buena : el lerp que es una especie de maná que cae de ciertos eucaliptos, el gueariptaviminalis; hay la kanguro apple o manzana del canguro... Se encuentran además unos hongos buenÃsimos llamados pelcurn... y ¿dónde dejarnos la morgolata, parecida al plátano y el tagon-tagon que se: parece al mango?Â
—Y ¿encontraremos todo esto?Â