Jose el peruano
Jose el peruano José, sin muchos titubeos, empezando a encontrar muy extraño lo que sucedÃa, arrebató violentamente a Mulga el objeto cogido de modo tan prodigioso en el aire. Era un bastón curvo, hecho de esa madera tan dura llamada casuarina, casi de un metro de largo, de dos centÃmetros de grosor, redondo de un lado y plano de otro. En la parte plana se veÃan signos incomprensibles, grabados hacia poco con un cuchillo o con una piedra afilada.
José después de breve e inútil examen, dió el boomerang al cazador, el cual los miró también con atención.Â
Después sacudió la cabeza observando:Â
—No comprendo lo que pueden significar estos garabatos. ¿Y tú?—preguntó a Mulga.Â
—Me la habéis quitado de la mano, sir, y no lo he podido ver bien—respondió el australiano.
—Tómalo—dijo Lindsay entregando al negro el bastón misterioso.Â
Mulga examinó atentamente los signos del boomerang, declarando después:
—Es una amenaza.
—¿Una amenaza? ¿De quién?Â
—De Kübung.Â
—Quién es Kübung ?Â
—El gato volador.Â