Jose el peruano
Jose el peruano José y Lindsay cosieron con una cuerda gruesa, la enorme abertura después de rellenarla de grasa, de sal y de hierbas aromáticas cogidas previamente por el drayman para cuando se presentase el bienaventurado canguro: después siguiendo las indicaciones de Mulga y del cazador Lindsay ya práctico en esta operación—, se pusieron a rascar el pelo del marsupial con dos piedras afiladas, hasta dejar la piel al descubierto.Â
Hecha la fosa, Mulga la pavimentó con piedras anchas, sobre ellas puso el canguro que cubrió de leña seca hasta rellenar la fosa, prendió fuego y dijo:Â
—¡Pronto comerán ustedes como Pundial!Â
—¿Quién es Pundial?—preguntó José.Â
—Me parece haber oÃdo hablar de Pundial al desgraciado explorador Harrow pero no recuerdo con qué motivo—dijo el cazador.Â
—Pundial, el Señor—explicó Mulga—. Se casó con Boi-boi y Binbeul es su hijo.Â
—Sé lo mismo que antes—dijo José.Â
—Pundial ha fabricado el mundo—dijo Mulga--, iba armado con una espada y cuando hizo la tierra la cortó en varias partes...
—¡Qué temple el de la espada de Pundial!—exclamó Lindsay. —Este corte dió lugar a las montañas y a los rÃos. Después hizo dos hombres negros de creta. Pundial tenÃa un hermano.
—¡También un hermano!—exclamó el cazador.Â