La capitana del Yucatan
La capitana del Yucatan EL FORTÍN ESPAÑOL
El fortín, construido en medio del espeso bosque para poder dominar a los insurgentes del extremo de la provincia de Pinar del Río, consistía en una fortificación que debía tener al menos ciento cincuenta metros de perímetro y en un pequeño edificio que sostenía una gruesa torre pentagonal, de unos quince metros de altura, con numerosas aspilleras defendidas por gruesas barras de hierro y coronada por unas almenas aún en buen estado.
Exceptuando la torre, todo lo demás era una completa ruina. La muralla estaba derrumbada en su mayor parte y se veían por doquier sus escombros, y las cuatro pequeñas casamatas que constituían el edificio tenían las paredes agrietadas, los techos ruinosos y las puertas desencajadas. Debía de haber sufrido más de un violento asalto, pues se veían sobre sus muros las marcas dejadas por las balas y también anchos agujeros producidos por la explosión de alguna granada.
Tanto fuera como dentro, las hierbas y los rastrojos habían invadido el espacio libre, y las lianas habían proliferado en gran cantidad, serpenteando sobre los techos hundidos y agarrándose a los ángulos de la torre, formando pintorescos festones de hojas y flores.