La capitana del Yucatan

La capitana del Yucatan

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Que los rebeldes puedan aprovechar el huracán para abordarlo por sorpresa. Deben desear mucho la carga.

—¿Y los cien hombres del maestro Colón?

—El traidor del Monte puede jugarle alguna mala pasada a Colón.

—Es imposible, en primer lugar, que aquel bribón haya vuelto ya a la costa y además…

—Continúa, Córdoba.

En vez de contestar, el lobo de mar se había inclinado hacia la tronera, llevando la mano a una oreja, como si intentase distinguir, entre los rugidos tremendos del huracán y el estruendo incesante de los truenos, algún otro fragor.

—¿Qué pasa? —le preguntó la marquesa, con voz inquieta.

—¡Por cien mil ballenas! —exclamó Córdoba, cuya frente se había fruncido bruscamente—. ¡Es imposible que me haya engañado!

—¿Qué has oído? ¡Habla, amigo!

—He oído el sonido de un cuerno, doña Dolores.

—Es imposible que lo hayas distinguido entre este estruendo.

—Os digo que lo he oído perfectamente.

—¿Y estás inquieto por ello?

—Un cuerno no pueden hacerlo sonar los jabalíes ni los caimanes.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker