La capitana del Yucatan

La capitana del Yucatan

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Maestro Colón estaba inclinado sobre el gran cañón de proa, apuntándolo hacia el barco que avanzaba a todo vapor, y que continuaba proyectando sobre el mar aquel gigantesco chorro de pálida luz. Tenía ya en la mano el cordón del botafuego, dispuesto a descargar en el vientre del colosal enemigo el grueso proyectil, mientras los dos artilleros más viejos habían hecho girar los dos cañones revólver para barrer el mar con una lluvia de balas. Doña Dolores y Córdoba, uno junto al otro, no perdían de vista al navío.

Aunque estaba todavía lejano, se distinguían claramente los chorros de chispas que escapaban de las chimeneas eructantes de humo que de vez en cuando se iluminaba.

—¡Ah…! —dijo la marquesa, con una fría sonrisa—. ¿Queréis cerrar absolutamente el camino del este? ¡Veremos, señores yanquis, si podéis competir con mi nave…!

—Sin embargo, me parece que hasta ahora aquel maldito buque no pierde demasiado —repuso Córdoba, cuya frente se había ensombrecido—. Es imposible que se trate del «Terror».

—¿Se habrá engañado el cónsul español?

—Un monitor como el «Terror» no puede correr tanto, doña Dolores. Los acorazados son demasiado pesados para poseer tanta velocidad.

—¿Crees que sea algún crucero?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker