Los dos tigres
Los dos tigres »Solamente habÃa escapado uno de los hermanos del prÃncipe, a pesar de que le habÃa hecho fuego tres veces. Aquel desgraciado saltaba como un tigre, para impedir que el rajá pudiese alcanzarle, y gritaba desesperadamente:
»—¡Perdóname la vida y saldré de tu reinado! ¡Soy hijo de tu padre! ¡No tienes derecho a matarme!
»El rajá, sordo ante aquellos gritos, le disparó todavÃa dos tiros, sin lograr tocarle; pero después, presa tal vez de un momentáneo arrepentimiento, bajó la carabina que le habÃa alargado uno de sus oficiales y gritó a su hermano:
»—¡Si es verdad que saldrás para siempre de mis Estados, te perdono la vida; pero con una condición!
»—¡Estoy dispuesto a aceptar todas las que quieras imponerme! —respondió el joven.
»—Yo tiraré al aire una rupia; si le das con la bala de esta carabina, te dejaré marchar a Bengala sin hacerte daño.
»—¡Acepto! —contestó el prÃncipe.
»El rajá le arrojó la carabina, que el hermano cogió al vuelo.
»—Te advierto —dijo el loco— que si no das a la moneda, sufrirás la misma suerte que esos otros.
»—¡Échala!