Los dos tigres
Los dos tigres —¡Ah! —dijo Sandokán, arrugando el entrecejo—. ¿Hasta aquà nos siguen? ¡Perfectamente! ¡Os daré lo que necesitáis! ¡Artilleros, descubrid los cañones, y los demás a sus puestos de combate! ¡Os ofrezco una batalla!