Los dos tigres

Los dos tigres

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La línea que quedaba libre era la de Benares-Cawnpore. Los insurrectos habían evacuado esta última población para reconcentrarse en Delhi. Sin vacilar, escogieron dicha línea, aun cuando es más larga que la otra, y a las diez de la mañana partían a toda velocidad para la alta India, tocando sucesivamente en Benares, Allabad y Faterpur.

Al otro día por la noche llegaban a la estación de Cawnpore. En el edificio se veían claramente los desperfectos causados por los cipayos sublevados.

La ciudad estaba repleta de tropas que habían llegado desde las principales poblaciones de Bengala y del Bundelkund, y se disponían a marchar sobre Delhi, donde la insurrección adquiría tremendas proporciones.

Gracias al salvoconducto y sobre todo a la carta del gobernador de Bengala, pudieron obtener permiso de las autoridades militares para ir en un tren que llegaba hasta Koil, que era la línea de observación de la vanguardia inglesa, formada por dos compañías de artillería.

Hasta el otro día, a primeras horas de la tarde, no llegaron al punto de destino.

—Nuestro viaje en ferrocarril ha terminado —dijo el teniente al saltar del tren—. Más adelante la línea está cortada; pero los caballos abundan, y en diez horas pueden ustedes estar en Delhi.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker