Los dos tigres

Los dos tigres

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Apartó cuidadosamente las ananas y levantó la corteza. No pudo reprimir un grito de sorpresa y alegría.

—¡Me lo había figurado! —exclamó.

Aquella enorme torre estaba por dentro completamente vacía; es decir, vacía no, porque en el fondo Sandokán vio algunos objetos que se apresuró a extraer.

Había un buen rollo de cuerda de seda, delgada como un bramante, pero de una consistencia más que suficiente como para sostener a un hombre sin temor a que se rompiera; había, además, cuatro limas pequeñas y tres cuchillos.

Lo último que extrajo de allí fue un pedazo de papel, en el cual había varias palabras escritas.

—Lee —dijo, pasándoselo a Tremal-Naik.

—Sí; es de Bedar —confirmó el bengalí—. ¡Ah! Es un hombre valiente y bueno.

—¿Qué dice? —preguntaron, con impaciencia, Yáñez y Sandokán.

—Que a medianoche nos deslicemos hasta el recinto que hay detrás de la muralla, donde él nos esperará, y que nos tiene preparado un elefante para favorecer la huida.

—¿Cómo se las habrá arreglado para encontrar un elefante? —preguntó Yáñez.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker