Los dos tigres

Los dos tigres

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Qué te sucede?

—¡Me parece que alguien sube la escalera!

—¡Apoyaos contra la puerta, e impedidle la entrada!

—¡Es demasiado tarde!

Un rayo de luz se deslizaba por la ranura inferior, y de pronto se oyó la voz del subadhar.

—¡Preparémonos a caer sobre él y a matarle! —dijo Sandokán, cogiendo también una barra de hierro—. ¡Malayos, conmigo!

Los cuatro marineros se habían lanzado hacia su capitán, como si hubieran sido movidos por un mismo resorte, dispuestos a empeñar una lucha a vida o muerte.

—¡Sandokán! —dijo Yáñez, que jamás perdía su presencia de ánimo—. ¡Déjame hacer a mí! Acostaos todos y fingid que dormís. ¡Yo me encargo de enviar al cuerno a ese pelmazo! Una lucha ahora, lo estropearía todo.

—¡Bueno, sea! —contestó Sandokán—. Pero estaremos preparados, por si el subadhar recela algo.

Apenas tuvieron tiempo de acostarse a lo largo de una de las paredes, ocultando los barrotes y los cuchillos bajo sus propios cuerpos, cuando apareció el subadhar con una linterna encendida en una mano, y acompañado de varios soldados que llevaban la bayoneta calada. Yáñez se incorporó vivamente, fingiendo mal humor, y dijo:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker