Los dos tigres

Los dos tigres

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El cipayo se les había unido; así, pues, eran bastantes para disputar con encarnizamiento el paso del río.

—¿Serán muchos? —preguntó Yáñez a Bedar.

—Cada elefante traerá diez o doce —contestó el interpelado.

—¿Vendrá también caballería? —preguntó Sandokán.

—Quizá venga; pero llegará ya tarde.

—Pero ¿por qué vacilan y no hacen que los elefantes entren en el agua?

—Esperarán a que amanezca —contestó Bedar—. Ya saben que estamos aquí y tienen la certeza de poder alcanzarnos.

—¡Así tiraremos mejor! —dijo Sandokán—. Saca las balas revestidas de cobre. Para empezar, pondremos a los elefantes fuera de combate.

Se echaron entre las hierbas, detrás de la primera fila de árboles, para resguardarse mejor de los disparos de los adversarios, y aguardaron el ataque, seguros de que no habían de desalojarlos con facilidad. Yáñez había encendido un cigarrillo y fumaba tranquilamente, mirando hacia la orilla opuesta. Por su parte, los hindúes que, por lo visto, ya habían comprobado que los fugitivos se habían detenido, no demostraban tener mucha prisa en atacarlos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker