Los dos tigres
Los dos tigres Un grito de victoria se elevó en la orilla opuesta. Los tigres de Mompracem saltaron al descubierto y disparaban contra los insurrectos que pretendÃan llegar nadando a tierra para reunirse con sus compañeros.
—¡Basta! —dijo Yáñez—. ¡Ya tienen bastante y no creo que vuelvan a inquietarnos!
Iban a lanzarse a la carrera en dirección del bosque, cuando oyeron gritar:
—¡Socorro! ¡Socorro!
Bedar lanzó un grito de rabia.
—¡Nuestro cornac!