Los dos tigres

Los dos tigres

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡No es tonto ese viejo!

—¿Y si le siguiésemos? —dijo Sambigliong.

—Quizá no esté lejos.

—¡Quién sabe dónde se habrá escondido a estas horas! ¡Vamos, hemos perdido la partida, y no nos queda otro remedio que volver a nuestro prao! —dijo Sandokán.

—Sí, vámonos a dormir —añadió Yáñez.

—¡Oh! ¡Ya encontraremos a ese viejo zorro! —dijo el Tigre de Malasia, apretando los puños—. Nos hace falta ese hombre, y más ahora, que sabemos con toda seguridad que es un thug. ¡Yo le aseguro que no nos alejaremos de Calcuta hasta que le hayamos cocido!

—¡En marcha, Sandokán! No nos conviene permanecer aquí; los thugs podrían volver a la carga y tendernos otra celada.

Sandokán recogió del suelo la antorcha que había tirado en su huida uno de los muchachos, y que todavía se hallaba encendida. Dio un paso para marchar, pero se detuvo al oír un gemido.

—¡Aquí hay algún thug que rematar! —dijo, echando mano a la cimitarra.

—O que recoger, que será mejor —dijo Yáñez—. Un prisionero nos será de gran utilidad.

—¡Es cierto, amigo mío!

De nuevo volvió a oírse un gemido.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker