Los horrores de la Siberia
Los horrores de la Siberia LOS khalkhas, que al par de las demás razas de la Mongolia son tributarios del Imperio chino, forman una nación numerosa, que ocupa la parte septentrional de aquella inmensa región que se extiende desde las montañas del Altintag hasta la frontera meridional de la Siberia.
Están diseminados en pequeñas tribus, aunque si les amenaza algún peligro pueden reunirse prontamente, siendo todos los khalkhas habilÃsimos jinetes.
Aunque las regiones ocupadas por ellos son muy áridas, viéndose sólo en ellas algún que otro manchón de hierbas, todos son pastores y se dedican a la crÃa de caballos, carneros y aun camellos. Son, sobre todo, aficionados a la caza, y aunque, por lo general, sólo están armados de hondas y de arcos, pues entre ellos escasean las armas de fuego, hacen frente con intrepidez hasta a los tigres, que no son raros, en el gran desierto de Gobi.
Estos pastores no tienen residencia fija. Cuando en el territorio que ocupan empiezan a escasear los pastos, desarman sus tiendas, las cargan sobre los camellos y caballos y se van en busca de otras tierras, llevando ante ellos sus rebaños de ganados.
Además, necesitan bien poco para su subsistencia, constituyendo la leche la base de su alimentación.
