Los Misterios de la jungla negra
Los Misterios de la jungla negra —¿Qué es? —interrogó estremeciéndose—. ¿Quién te ha dado esa arma?
—La he encontrado ante la cabaña. Lee esta carta, patrón.
Tremal-Naik se la arrebató vivamente de las manos y echó una rápida ojeada. He aquà lo que leyó:
Tremal-Naik.
La misteriosa divinidad que impera poderosamente sobre toda la India te manda el puñal de la muerte. Basta un arañazo con su punta envenenada para que desciendas a la tumba.
Tremal-Naik, debes desaparecer de la superficie de la tierra: la divinidad lo quiere asÃ. Sólo a este precio puedes detener el rayo que está a punto de caer sobre la cabeza de la que está condenada. Esta tarde al ocultarse el sol Manciadi espera tu cadáver.
Suyodhana
Tremal-Naik se habÃa puesto pálido al leer la carta.
—¡Gran Siva! —exclamó con voz sofocada—. ¡Un rayo está a punto de caer sobre la que fue condenada! ¡Kammamuri! ¡Si no me mato, matarán a Ada!
Tremal-Naik se lanzó como un loco al exterior de la cabaña y volvió terriblemente transfigurado.
—Patrón, es imposible que la maten —dijo Kammamuri.