Los Misterios de la jungla negra

Los Misterios de la jungla negra

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El capitán no respondió en seguida. Se había quedado bastante lúgubre y las lágrimas humedecieron sus ojos. Después dijo:

—Mi buen Bharata, es justo que lo sepas todo.

Se levantó, dio tres o cuatro pasos con la cabeza inclinada sobre el pecho y luego volvió a sentarse al lado del sargento.

—Era el año 1853 —empezó con voz que en vano se esforzaba para que sonase firme—. Mi mujer había muerto hacía bastantes años, a causa del cólera, y me había dejado una muchacha, bella, con los cabellos castaños y ojos grandes y dulces.

Permaneció algunos instantes en silencio como si le supusiera demasiada fatiga continuar; luego prosiguió.

—Una mañana la población de Calcuta se encontró presa de un vivo temor. Los thugs, o estranguladores como se dicen, habían fijado en los muros y en los troncos de los árboles unos manifiestos en los que advertían a los habitantes que su diosa requería una muchacha para su pagoda. Sin saber por qué, me vi acometido por un gran temor; presagié una desgracia inminente. Aquella misma tarde hice embarcar a mi hija y la recluí dentro de los muros del fuerte William, seguro de que los thugs no llegarían hasta ella.

Miró fijamente a los ojos del sargento y concluyó:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker