Los Misterios de la jungla negra
Los Misterios de la jungla negra —El cazador de serpientes de la jungla negra es más fuerte y más astuto de lo que tú crees —respondió Saranguy.
—¿Sabes si Negapatnan ha hablado?
—No lo sé.
—Si ese hombre habla estamos perdidos.
—¿Quizás desconfÃas de él? —preguntó Saranguy.
—No, porque Negapatnan es un gran jefe y es incapaz de traicionarnos. Pero el capitán Macpherson sabe atormentar a sus prisioneros. Bueno, vamos a los hechos.
La frente de Saranguy se arrugó y un ligero estremecimiento recorrió sus miembros.
—¿Sabes por qué te he llamado? —siguió Kougli.
—¡Lo adivino!
—Se trata de Ada Corishant.
Ante aquel nombre, la torva mirada de Saranguy se apagó, algo húmedo le brilló en las cejas y un profundo suspiro surgió de sus labios descoloridos.
—¡Ada…! —exclamó con voz sofocada.
Kougli miró al indio. Una sonrisa satánica, una mueca atroz afloró rápidamente a sus labios.