Los Misterios de la jungla negra
Los Misterios de la jungla negra —Dime, ¿qué misterio es éste? —preguntó—. ¿Porqué tanto terror? ¿Qué significa esa monstruosa figura que necesita perfumes? ¿Qué ese pez dorado que nada en la balsa? ¿Qué significa esa serpiente con la cabeza de mujer que llevas esculpida en la coraza? ¿Qué son esos hombres que estrangulan a sus semejantes y viven bajo tierra? ¡Lo quiero saber, Ada!
—No me preguntes, Tremal-Naik. ¡Si supieras el terrible destino que pesa sobre mÃ!
—Pero yo soy fuerte.
—¿De qué sirve la fuerza contra esos hombres? Te destrozarán como a un bambú. ¿No desafÃan también al poder de Inglaterra? Son fuertes, Tremal-Naik, y tremendos.
—¿Pero quiénes son?
—No puedo decÃrtelo.
—Entonces… ¡desconfÃas de mÃ! —exclamó Tremal-Naik con rabia.
—¡Tremal-Naik! ¡Tremal-Naik! —murmuró la infeliz jovencita con acento desconsolado—. Pesa sobre mà una condena terrible, espantosa, que cesará sólo cuando muera. Yo te amo, valiente hijo de la jungla, pero…
—Júralo ante ese monstruo.
—¡Lo juro! —dijo la joven tendiendo la mano hacia la estatua de bronce.
—¡Jura que serás mi mujer…!