Los Misterios de la jungla negra

Los Misterios de la jungla negra

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Las facciones de la muchacha se contrajeron súbitamente.

—Tremal-Naik —murmuró con voz apagada—, quisiera ser tu mujer, pero el día en que un hombre me toque el lazo de los vengadores acabará con mi vida.

El llanto ahogó su voz y su cara se llenó de lágrimas. Tremal-Naik lanzó un sordo rugido y apretó los puños.

—¿Qué puedo hacer por ti? —preguntó, profundamente conmovido—. Tus lágrimas me hacen daño. Dime lo que he de hacer; manda y yo te obedeceré como un humilde esclavo. ¿Quieres que te lleve lejos de aquí?

—¡Oh, no, no! —exclamó la joven con terror—. Significaría la muerte de ambos.

La jovencita callaba, sollozando. Tremal-Naik la atrajo suavemente hacia sí e iba a hablar cuando fuera resonó la aguda nota del ramsinga.

—¡Huye! ¡Huye, Tremal-Naik! —exclamó la muchacha, fuera de sí por el miedo—. ¡Huye o estamos perdidos!

—¡Maldita trompeta! —bramó Tremal-Naik apretando los dientes sin moverse.

—¡Huye, desdichado, huye!

Por toda respuesta, Tremal-Naik recogió la carabina que estaba en el suelo, y la armó. La muchacha comprendió que aquel hombre era imperturbable.

—¡Ten piedad de mí! —dijo con angustia.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker