Los Misterios de la jungla negra

Los Misterios de la jungla negra

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El estrangulador que se mantenía escondido detrás de un grupo de cañas de azúcar salvaje, creyendo que la víctima iba a morir, salió de su escondrijo para rematarla a puñaladas. Pero Kammamuri, que mientras se agitaba había sacado una de sus dos pistolas y la había armado, la apuntó contra el atacante.

Una llamarada y una detonación: el estrangulador se tambaleó, se llevó las manos al pecho y cayó entre las hierbas.

Kammamuri se le echó encima con la segunda pistola.

—¿Dónde está Tremal-Naik? —le preguntó.

El estrangulador intentó incorporarse, pero volvió a caer. Le salió de la boca un chorro de sangre; abrió mucho los ojos, lanzó un gemido y quedó paralizado: estaba muerto.

—¡Escapemos! —murmuró el maharata—. Dentro de poco tendré detrás de mí a sus compañeros.

Se puso en pie y se dio a una precipitada fuga por el mismo sitio por donde había llegado, convencido de que el muerto era el indio que le había precedido y Tremal-Naik había conseguido salvarse.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker