Los Misterios de la jungla negra

Los Misterios de la jungla negra

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Kammamuri habría querido alejarlos con algún disparo, pero lo contuvo el temor de atraer a los indios, mucho más terribles que aquellas bestias, y se resignó a escuchar el concierto, que duró hasta el amanecer.

Entonces pudo gozar plenamente del sueño, que se prolongó más de lo que habría deseado, pues cuando volvió a abrir los ojos el sol había terminado casi su recorrido y descendía rápidamente hacia el horizonte. Kammamuri partió un coco maduro. Comió una parte y se volvió a poner en marcha, esta vez con intención de no llegar a la orilla sino de encontrar a Tremal-Naik.

Cruzó el bosque de cocos perdiendo varias horas, y, aunque la noche estaba bastante avanzada, volvió a la jungla desviándose hacia el sur. Continuó andando así hasta medianoche, deteniéndose de vez en cuando a inspeccionar el terreno con la esperanza de encontrar alguna huella de su señor. Sin esperanzas ya de descubrir ningún indicio, iba a buscar un árbol para pasar el resto de la noche cuando dos disparos que resonaron casi simultáneamente, le hicieron estremecerse.

—¡Vaya! —exclamó—. ¡Oh! ¡Malditos!

Corrió hacia el sur con la velocidad de un caballo hasta que llegó a un amplio claro en cuyo centro, iluminado por la luna, se erguía una grandiosa pagoda. Kammamuri dio algunos pasos y después retrocedió rápidamente, refugiándose de nuevo entre los bambúes.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker