Los Tigres de la Malasia
Los Tigres de la Malasia Únicamente los sacerdotes son los que en ciertas épocas del año, y con objeto de tener propicias a las divinidades más o menos celestiales, realizan ese paseo, no sobre carbones encendidos, como los fanáticos de la India, sino sobre piedras puestas al rojo blanco.
Dicha ceremonia se celebra casi siempre en una pequeña calzada formada con pedruscos, y que mide generalmente tres metros de largo por medio de ancho.
Los sacerdotes encienden el fuego al despuntar la aurora, y lo mantienen vivo hasta el mediodía; después, acompañados de algunos discípulos, quitan las cenizas y los tizones, pronuncian algunas frases de ritual que, según ellos, son indispensables, sacuden con una rama los bordes del brasero, y andan lentamente sobre las piedras con los pies desnudos.
No está marcada la longitud de los pasos; pero se supone que deben pisar, por lo menos tres veces cada vuelta.
¿Cómo se arreglan para resistir y, lo que es más asombroso, para salir indemnes de la prueba? ¡Misterio!