Los Tigres de Mompracem
Los Tigres de Mompracem —Estoy dispuesto a seguirte —contestó con sencillez su compañero.
—Llevaremos a los más valientes.
—Sin embargo, deja aquà fuerza suficiente para defender nuestro refugio.
—¿Qué temes, Yáñez?
—PodrÃan aprovechar nuestra ausencia para lanzarse sobre la isla.
—¡No se atreverÃan a tanto! Yo creo lo contrario.
—¡Nos encontrarán dispuestos, y entonces veremos si los tigres de Mompracem son más valientes y decididos que los leopardos de Labuán!
Sandokán escogió a noventa piratas, a los más feroces y más robustos.
Llamó a Giro Batol y lo mostró a las bandas que se quedaban para defender la isla.
—Este es un hombre que tiene la fortuna de ser de los más valientes de la piraterÃa —dijo—, y es el único que sobrevivió de la desgraciada expedición a Labuán. Durante mi ausencia, obedézcanle como si fuera yo mismo. Y ahora nos embarcamos, Yáñez.