Los Tigres de Mompracem

Los Tigres de Mompracem

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En ese momento habría atacado a un regimiento entero por llegar pronto a la quinta. Nada le causaba miedo; la misma muerte no lo hubiera hecho retroceder.

Sólo temía llegar tarde y no encontrar a la mujer tan intensamente amada, y esto lo hacía correr más y más, olvidando la prudencia.

—¡Oye, loco del demonio! —gritaba Yáñez, que trotaba tras él—. ¡Espérame! ¡Párate, por mil cañonazos, o harás que reviente!

—¡A la quinta! ¡A la quinta! —respondía Sandokán. No se detuvo hasta llegar a la empalizada del parque, más bien por esperar a su compañero que por prudencia o cansancio.

—¡Uf! —exclamó el portugués—. ¿Tú crees que soy un caballo, para obligarme a correr de este modo? ¡La quinta no se escapará, te lo aseguro! Además, no sabes qué puede ocultarse detrás de esa empalizada.

—¡No temo a los ingleses!

—Ya lo sé, pero si te matan, no verás a tu Mariana.

—No puedo quedarme aquí. ¡Tengo que verla!

—¡Calma, hermanito! Obedéceme, o no lograrás lo que quieres.

Le hizo una seña para que se callara y trepó como un gato hasta lo alto de la cerca, mirando al parque con atención.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker