Los Tigres de Mompracem

Los Tigres de Mompracem

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Sandokán y Yáñez se acercaron a la orilla opuesta. Apoyaron los fusiles en una rama y se aprestaban a disparar, cuando vieron que el orangután se ponía de pie de un salto y se golpeaba el pecho con furor.

—¡Nos habrá visto? —dijo Yáñez.

—No es con nosotros su furia. ¡Mira hacia allá, se mueven unas ramas!

—¿Serán los ingleses?

Alguien se acercaba apartando con precaución las hojas, ignorante del peligro. El mono estaba detrás de un tronco, dispuesto a destrozar al nuevo adversario. Ya no gemía ni aullaba; solamente anunciaba su presencia con su ronca respiración.

—¿Qué le sucede? —preguntó Yáñez. Alguien se acerca al mono.

—¿Hombre o animal?

—Todavía no logro distinguir al imprudente.

—¿Y si es un pobre indígena?

—No le dejaremos tiempo al mono para que lo mate. ¡Ah, he visto una mano!

—¿Blanca o negra? —Negra.

En ese momento el gigantesco orangután se precipitaba en medio de la espesura con un aullido espantoso. Se oyó un grito, seguido de dos tiros. Sandokán y Yáñez habían hecho fuego.

Herido en la espalda, el mono se volvió y vio a los piratas, dio un salto enorme y cayó en el río.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker