Los Tigres de Mompracem

Los Tigres de Mompracem

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Una hora después Sandokán mandó que llamaran a los hombres que había enviado a la boca del río a vigilar al crucero.

—¿Está libre la bahía? —les preguntó.

—Sí.

—¿Y el crucero?

—Está delante de la bahía, a unos ochocientos metros.

—Tenemos espacio suficiente para pasar —murmuró Sandokán—. Las tinieblas protegerán nuestra retirada. ¡Zarpemos!

Veinte hombres empujaron el parao hacia el río.

—Que nadie grite —dijo Sandokán con voz imperiosa—; abran bien los ojos y tengan dispuestas las armas. ¡Vamos a jugarnos una partida terrible!

Se sentó junto al timón con Sabau a su lado y guió resueltamente el barco hacia la boca del río. La oscuridad favorecía la fuga. Desplegaron una vela latina, pintada de negro para confundirse con las sombras de la noche. La cubierta del parao parecía desierta.

—El crucero está muy cerca, con todos sus fuegos encendidos —dijo Sandokán—. Está esperándonos. Pasaremos rasando la costa para confundirnos con la masa de los árboles y en seguida nos lanzaremos al mar.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker