Sandokan el Rey del Mar

Sandokan el Rey del Mar

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-Por ahora sí, porque tenemos que renovar nuestras provisiones.

-Entonces, ¿tienen ustedes puertos amigos?

-No, ciertamente. A nosotros nos bastan los de los enemigos para aprovisionarnos -contestó sonriendo el portugués -. Sir Moreland, colóquese usted donde crea que puede aspirar mejor esta hermosa brisa.

El angloindio se inclinó para dar las gracias y subió a la toldilla de la cámara, donde habla visto a Damna, sentada en una mecedora colocada bajo el toldo extendido a la altura de las guías.

La joven fingía leer un libro; pero no había dejado de mirar al capitán a través de sus largas pestañas.

-Señorita Damna -dijo Moreland, acercándose a la muchacha -, ¿me permite usted que me siente a su lado?

-Le esperaba a usted -contestó la hija de Tremal-Naik, ruborizándose ligeramente -. Estará usted mejor aquí que en el camarote. Allí hace calor.

El doctor Held ofreció una silla al convaleciente, encendió un cigarro y fue a reunirse con Yáñez que, juntamente con Surama, se divertía en mirar los saltos que daban los pobres peces voladores, perseguidos en el mar por las doradas y por los pájaros marinos en el aire.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker