Sandokan el Rey del Mar
Sandokan el Rey del Mar El viejo, que hasta entonces no se había dado cuenta de la presencia del angloindio, le miró con estupor.
-¿Quién es usted? -preguntó.
-Vea usted el traje que llevo y las insignias de mi graduación.
-¿Ha arribado el barco de usted?
-Mi barco se ha ido a pique frente a Mangalum, después de un combate terrible con el corsario.
-¿No pertenece usted al barco que hemos visto ayer tarde?
-No, porque ayer fui llevado por las olas a las escolleras del islote.
-¿En compañía de este hombre? -preguntó el gobernador, cuyo asombro iba en aumento.
-Sí, juntamente con él y con esta señorita, a quienes hemos salvado del huracán.
-¡Y usted, un capitán inglés, estaba en compañía de los corsarios! ¡Vaya, vaya! ¡Es usted un comediante muy hábil, pero yo no soy tan tonto que vaya a hacer caso de su cháchara!
-Primero nos contó que había naufragado -dijo uno de los isleños.
-Afirmo a ustedes por mi honor que soy James Moreland, capitán de la marina angloindia, ahora al servicio del rajá de Sarawak -dijo el joven comandante.
-Pruébelo usted, y entonces lo creeré.